Pediatra integrativa
Trabajamos juntos para entender qué está pasando de verdad y construir una vida más saludable y coherente.
Creo que la salud va mucho más allá del cuerpo físico: somos cuerpo, mente y alma. Por eso acompaño a cada adolescente desde una mirada integral, teniendo en cuenta sus emociones, pensamientos, vínculos, entorno y energía.
Integro la medicina tradicional con herramientas como mindfulness, respiración, alimentación y movimiento conscientes, journaling y música, buscando favorecer la regulación emocional. También trabajo especialmente en fortalecer los vínculos y la conexión familiar, porque el bienestar del adolescente no puede pensarse de manera aislada de su entorno.
Mi propósito es que cada adolescente se sienta visto, escuchado y acompañado en su totalidad, y que su familia encuentre herramientas para transitar esta etapa con mayor comprensión, presencia y conexión.
Quiero empezarTodo mi acompañamiento se sostiene en cinco dimensiones
que trabajo en conjunto.
Es el punto de partida. Incluye alimentación, sueño, movimiento, ritmos biológicos, descanso y señales físicas.
"¿Qué necesita y qué está expresando el cuerpo?"
Incluye pensamientos, interpretaciones, creencias, diálogo interno y significados que el adolescente construye sobre sí mismo y sobre lo que vive.
"¿Qué está pensando y qué significado le está dando a su experiencia?"
Incluye reconocimiento, expresión y regulación de emociones; necesidades emocionales, reacciones, vínculos y límites.
"¿Qué está sintiendo y qué intenta comunicar esa emoción?"
Campo bioeléctrico y electromagnético.
"¿Qué le da energía, qué se la quita y qué le ayuda a recuperar su equilibrio?"
Incluye autopercepción, identidad, dirección interna, valores, elecciones, sentido y propósito.
"¿Quién está siendo, qué necesita y hacia dónde quiere dirigirse?"
Recuperar energía y construir hábitos más saludables.
Mejorar su descanso, alimentación y movimiento.
Comprender mejor lo que siente y aprender a regularse.
Desarrollar mayor conciencia y autonomía para cuidarse.
Incorporar herramientas para manejar el estrés y la sobrecarga.
Encontrar una rutina posible de sostener en su vida real.
Y para que ustedes, como familia, puedan acompañarlo/a con más claridad, menos discusiones y sin sentir que tienen que controlar cada paso.
Un proceso pensado en etapas, para sostenerse en el tiempo.
Un primer encuentro con el adolescente y su familia para conocer su situación actual, comprender qué está necesitando y definir juntos los principales aspectos a trabajar.
A partir de la consulta inicial, reciben un plan adaptado a las necesidades del adolescente y su realidad familiar, con objetivos y herramientas concretas para el día a día.
Un espacio para evaluar los cambios que se fueron logrando, conversar sobre las dificultades que aparecieron y ajustar el plan.
Un último encuentro para integrar lo trabajado durante el acompañamiento, reconocer los avances y definir cómo continuar.
Para resolver dudas, acompañar el proceso y no sentirse solos entre una consulta y la siguiente.
Prácticas de mindfulness y respiración, meditaciones guiadas, recursos de regulación emocional y playlists, elegidos según cada caso.
Ofrezco distintas formas de pago — te paso las opciones por WhatsApp.
Para comprender qué está afectando el bienestar de tu adolescente y saber por dónde comenzar.
Excelente profesional, Doc !!! Soy mamá de un adolescente y una preadolescente y la verdad una tranquilidad de haberla encontrado, mis chicos les re llegan sus palabras 💕
Soy mamá de un adolescente y de un preadolescente. Después de varios años sin pediatra, estoy feliz de haberte conocido Dra. Llegaste a nuestras vidas en el momento justo. Me encantan tus videos.
Si notás que tu hijo/a vive cansado/a, duerme mal, tiene hábitos desordenados, está más irritable o desmotivado, pasa demasiado tiempo con pantallas o cada intento de ayudar termina en conflicto, este acompañamiento puede ser para ustedes. No hace falta esperar a que la situación empeore: podemos empezar por comprender qué está pasando y construir, paso a paso, una base más saludable para su bienestar y para la convivencia familiar.
Para adolescentes de 10 a 19 años y sus familias que atraviesan dificultades relacionadas con el sueño, la alimentación, el cansancio, las pantallas, la motivación, las emociones o la convivencia familiar.
Es normal que algunos adolescentes al principio tengan dudas o resistencia. La idea no es obligarlo ni imponerle cambios, sino generar un espacio donde pueda sentirse escuchado y participar progresivamente desde su propio ritmo. Si inicialmente no quiere involucrarse, también podemos trabajar con la familia para revisar cómo acompañarlo, comunicarse y generar condiciones que faciliten cambios sin convertirlos en una pelea.
Participan ambos. Algunos momentos son individuales con el adolescente y otros con sus padres o cuidadores, según las necesidades de cada familia.
Sí. Todo el proceso es acompañado personalmente por mí. Voy a estar presente en las sesiones y siguiendo de cerca el proceso para adaptar el acompañamiento a las necesidades de tu hijo y de la familia.
Escribime por WhatsApp y con gusto te cuento cómo podemos trabajar con tu adolescente.
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